Angélica Vale y su esposo, Otto Padrón quienes hoy se están divorciando residen en uno de los barrios más prestigiosos de Los Ángeles, California. La pareja adquirió una moderna casa inteligente valorada en más de 3 millones de dólares, la cual se ha convertido en su refugio ideal. Esta propiedad, de una sola planta, combina lujo, confort y tecnología, con amplios espacios diseñados para disfrutar de la vida familiar.

La residencia cuenta con cinco habitaciones, cinco baños, una elegante piscina y una casa de huéspedes para recibir a familiares o amigos. Situada en pleno corazón de Hollywood, la ubicación les ofrece tanto comodidad como la privacidad que Angélica, por su carrera artística, considera esencial. Cada detalle del diseño contemporáneo destaca en los espacios interiores, desde la sofisticada cocina hasta el dormitorio principal.
En los exteriores, los jardines y patios, cuidadosamente decorados, crean un entorno armonioso que invita al descanso. La familia suele disfrutar de su piscina, que se convierte en un verdadero oasis para relajarse bajo el sol o compartir momentos agradables durante la noche. En el interior, la amplia sala con chimenea y una enorme pantalla de televisión se transforma en el escenario perfecto para ver películas o pasar ratos en familia, rodeados de fotografías llenas de recuerdos significativos.
La cocina, decorada en tonos blancos con detalles dorados, es uno de los espacios favoritos de Angélica, quien suele preparar allí sus recetas más queridas, incluido su popular coquito. El comedor, con capacidad para diez personas, ofrece un ambiente cálido y elegante, ideal para reuniones. El dormitorio principal destaca por su luminosidad gracias a sus grandes ventanales y una chimenea que añade un toque acogedor. Los colores neutros, como el blanco, el gris y el beige, dominan la decoración, otorgándole a la vivienda una atmósfera de serenidad y sofisticación.
