El conductor y colaborador de El Gordo y La Flaca, Roberto Hernández, sorprendió al hablar abiertamente sobre uno de los momentos más difíciles de su vida: el tiempo que pasó detenido por inmigración en Estados Unidos tras salir de Cuba y establecerse primero en México antes de llegar al país norteamericano.
Durante su relato, Roberto explicó que aquella experiencia marcó profundamente su forma de ver la vida. Aunque aseguró que en el centro de detención convivió con personas acusadas de distintas cosas, comentó que el ambiente y las condiciones eran complicadas, especialmente por los horarios estrictos de comida y la sensación constante de hambre.
También recordó que trabajó en el área de lavandería, lo que le permitió obtener pequeños beneficios, como recibir una porción extra de comida. Según contó, esos tres meses fueron duros, pero terminaron ayudándolo a madurar y fortalecer su carácter.
Hoy, Roberto reconoce que todas esas vivencias formaron parte del camino que lo llevó a crecer tanto personal como profesionalmente dentro del mundo del entretenimiento.